Jaime Vega: “Los cursos de capacitación son oportunidades que se deben aprovechar, se trata de un beneficio mutuo”

Trabajador del Colegio Valle de Aconcagua de Quillota comenzó desempeñándose como nochero, luego fue nombrado auxiliar y hoy es el encargado de mantención, todo gracias a la capacitación laboral.

Han pasado 20 años desde que Jaime Vega Ormazabal (50) decidió dejar sus labores como jefe de packing en una empresa agrícola de Hijuelas, para trabajar en el Colegio Valle de Aconcagua, en Quillota. Y hoy en día, junto con ejercer como encargado de mantención de este recinto escolar, es también gásfiter certificado y técnico en electricidad reconocido por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC). Sus logros son el resultado de los distintos cursos de capacitación laboral que impulsa la Otic ProAconcagua y el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo, Sence, a través de la Franquicia Tributaria.

“Trabajé durante seis años como guardia nocturno y en las noches, para aprovechar el tiempo, además empecé a realizar trabajos de mantención. En ese tiempo había un joven que ‘las hacía todas’, pero después él se fue y yo comencé a trabajar de día a cargo de sus labores y como auxiliar. Sin embargo, uno siempre tiene ganas de aprender más, entonces empecé a capacitarme”, relató Jaime Vega.

Sobre este proceso, el encargado de mantención del Colegio de Valle de Aconcagua comentó que “primero realicé unos cursos de capacitación sobre gasfitería básica, intermedia y avanzada. Pero yo sabía de electricidad, entonces aprendí a realizar instalaciones básicas hasta que continué en el tema industrial, llegando a obtener mi carnet de técnico autorizado por la SEC”.

Añadió que “todo ha resultado bien, las capacitaciones han sido muy buenas, con excelentes profesores, nunca he tenido un problema”.

“Empecé como nochero, luego trabajé como auxiliar y hoy soy jefe de mantención. Es una evolución bastante positiva, algo que me hace sentir bien y la verdad es que soy una persona importante en el colegio, porque además nosotros tenemos que anticiparnos y reaccionar frente a cualquier problema, como roturas de matriz, cortes de luz u otras situaciones”, narró el trabajador.

Además, gracias a los conocimientos adquiridos, distintas personas de la comunidad escolar solicitan los servicios técnicos de Jaime Vega. “Tengo una agenda bastante apretada, porque todos me piden hacer algo. Profesores, apoderados o el mismo rector se comunican conmigo para solucionar algún tema, como por ejemplo obtener la certificación para las instalaciones eléctricas”, afirmó el encargado de mantención.

Jaime Vega admite que desea seguir capacitándose, ahora como soldador al arco. “Esto es un crecimiento, uno no puede quedarse con lo que sabe, debemos especializarnos, es algo importante, no una pérdida de tiempo. Son oportunidades que se deben aprovechar, las herramientas están y se trata de un beneficio mutuo”, concluyó el trabajador del Colegio Valle del Aconcagua.